¡Hola Nómadas!

Hoy finalizo mi diario de una nómada en New York- solo por ahora. Es tan divertido el sentarme a escribir sobre mis experiencias porque revivo esos momentos, momentos llenos de aprendizaje; se siente tan tangible, tan presente, que no puedo dejar de sonreír. Y, en ocasiones no logro expresar correctamente o quizás a plenitud mis emociones. 

Hablando de emociones, me sentí pequeña y me transporte a China. No hago mas que bajarme de Uber en China Town y rápido pensé "esto es lo más cercano a China". Sus pasos ligeros; ansiosos por llegar a su destino. Las calles aglomerada, tanta vida, tantas caras, pero sentía que había silencio y no sé por qué. ¡Es tan irreal!



Al cruzar la calle, ya estábamos en Little Italy. El contraste era grande. Tanta diversidad en solo cruzar un espacio. Allí me enamoré de una pintura callejera y aproveché a tirar fotos. Diría que demasiadas fotos. La realidad es que teníamos el tiempo limitado, porque ese día regresábamos a Puerto Rico, y queríamos comer pasta cocinada por auténticos italianos; así que, decidimos entrar en un pequeño restaurante y elegimos <> entre tantos que había. La mejor pasta me la he comido ahí. No puedo describir su sabor sin que la boca se me haga agua. 






A diferencia de, en China Town había muchas personas comprando artículos, caminando con una prisa increíble de un lado a otro, sin embargo lo que se observaba al otro lado de la calle era un espacio abarrotado de restaurantes. ¿Cómo se puede sentir tan cercano a un lugar que nunca has visitado? Me sentía tan cercana a dos culturas completamente diferente y agradecía y agradezco a la vida por haberme dado la oportunidad de poder vivir momentos como estos. 




*** Perdonen la calidad de las fotos. En ese momento no llevaba la cámara de fotografía. 

"Construye tus sueños cada día"- Nómada en mi país ©2017

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