Café Hacienda San Pedro - Jayuya

"Café hacienda San Pedro recoge en su exquisito sabor la sutil esencia del verdor de nuestros valles, la poesía de nuestras brisas mañaneras y el espíritu luchador de nuestros bisabuelos, dueños y creadores del arte de elaborar el mejor café que produce nuestra isla".

Este post va dedicado a los amantes del café. 

¡Que rico es viajar por la carretera y encontrar lugares que te invitan hacer una parada sí o sí! Cuando salimos del Monumento El Cemí, vimos que al pasar el puente que nos llevaba a la carretera principal, había un letrero anunciando la entrada a la Hacienda San Pedro. Mi compañero de vida, como buen catador de café, se emociono tanto y decidimos entrar.

La Hacienda fue establecida en el 1930 en el barrio Coabey en Jayuya por un agricultor español llamado Emeterio Atienza, quien llego a la isla con 13 años de edad y luego de un arduo trabajo, logró comprar su finca y establecer lo que hoy se conoce como Hacienda San Pedro.


"El café hacienda San Pedro todavía se cultiva se recoge a mano y se elabora con el mismo cuidado artesanal que se hacía en la época de don Emeterio hasta el secado del café se realiza en bombos antiguos que lleva más de 100 años de la finca". 

La Hacienda, cuenta con un restaurante y con un "coffe shop". En este último puedes subir a su segundo piso y ver su historia en fotos, maquinas de moler café y diversos objetos que ya forman parte de un legado para la Hacienda. Puedes comprar el café molido o sin moler para disfrutarlo en la tranquilidad de tu hogar.








Nuestra curiosidad no se dio a esperar y decidimos comprar café para probar. Yo en lo personal, no tomo café pues no tolero el olor y su sabor, sin embargo la curiosidad era tanta que decidí probar un capuccino, Mi experiencia fue como todas las veces que he probado el café, pero no me hagan caso. Mejor dejensen llevar por la recomendación de mi esposo. A él le encanto su latte y compro para disfrutarlo en nuestro hogar.



Luego de tomarte tu rica taza de café, puedes pasar un rato frente al lago artificial. Te gustará estar sentado allí, disfrutando de una buena brisa y ver las aves pasar. En la hacienda se respira un ambiente de paz, sientes que el tiempo se detiene , pues estas alejado del ruido de la ciudad.


Si te animas visitarlo, no olviden mencionarles que te envía Nómada en mi país. Si ya fuistes y deseas compartir tus fotos con nosotros, súbelas a instagram con el #yotambiensoynomada

¡Hasta pronto, nómadas!

Fotos por: Nómada en mi país ©2016
No copien ni utilicen las fotos sin previa autorización de la autora de este blog. 

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